Los cambadeses no somos tontos, los periodistas tampoco

La alcaldesa Fátima Abal concedió el pasado domingo tres entrevistas a otros tantos medios, dos de ellos optaron por seguir el guión establecido, pero el periodista de Diario de Arousa quiso ir un poco más allá, logrando sacar adelante dos párrafos que merecen un comentario.

-Aquí se viven los Plenos más concurridos de O Salnés y la mayor proliferación de blogs y perfiles en redes sociales sobre política, no siempre muy comedidos. ¿Está demasiado exacerbada la política local?
A mí me gusta que la gente se implique y quiera saber. Yo en mis redes sociales suelo colgar el orden del día y también me escribe muchísima gente mensajes por Facebook o WhatsApp diciéndome que si una alcantarilla, que si no se dónde no funcionan los semáforos, que si hay una baldosa rota, un contenedor… Me gusta que haya ese interés e implicación.

-Pero, a veces, esas redes sociales no son tan amables.
La parte crítica también es necesaria. No siempre te van a estar diciendo que todo está bien, porque entonces no avanzas, no cambias, te dejas ir. Al fin y al cabo nosotros queremos esa implicación vecinal, para eso aprobamos una ordenanza de participación ciudadana.

Como pueden observar Fátima Abal evita entrar en el fondo de la cuestión, pasando de puntillas en ambas preguntas. Es lógico, para ella nada ha cambiado. Cuando estaba en la oposición, eran los miembros del gobierno de Luis Aragunde los que recibían los ataques personales, las insinuaciones capciosas, los descalificativos y las burlas desde las denominadas páginas críticas. Ahora que la responsabilidad de gobierno le corresponde a ella y a sus socios, son los miembros de la oposición los que siguen recibiendo estas “atenciones”. A Fátima Abal nadie le acusa de viajar a Portugal a promocionar la bodega familiar, nadie le critica que use sus redes sociales en horario de alcaldía, nadie le acusa de enchufismo cuando gente próxima consigue un contrato a través de los planes de empleo de la Diputación.

Señora alcaldesa, en Cambados somos marineros, mariscadores, agricultores, comerciantes, funcionarios, empresarios, empleados, parados o jubilados, todos nos ganamos la vida y pagamos impuestos con mayor o menor esfuerzo. No somos tontos. Cualquiera que siga de cerca la actualidad sabe que su llegada a la secretaría local del PSOE supuso la popularización de lo que hoy se conoce como “la máquina del fango”, es fácil demostrarlo con fechas. Usted tomó la decisión de judicializar la política local. De su entorno han surgido blogs y páginas críticas, la primera Alza La Voz Cambados. Después de conseguir la alcaldía, la máquina no paró y llegó Así Si Es Cambados (ASEC), que pronto cambiaría de nombre a Un Novo Cambados, al coincidir las siglas con las de la empresa del señor Charlín. Cuando Faro de Vigo le atribuyó ese perfil “a un conocido (suyo), afín a la izquierda” emerge O Chiringuito de Cambados, la última, O Chirincirco de Cambados. Cada nuevo nombre ha elevado la virulencia de los ataques. No distinguen entre quiénes están en política y quiénes no. Entre sus víctimas se pueden contar a trabajadores municipales, hosteleros, comerciantes, mariscadores, placeros… todos a los que no consideran como de “los suyos”.

Señora alcaldesa, párese a pensar. La mayoría de los cambadeses no participan en nada que tenga que ver con las redes sociales y la política, nos leen y poco más. La gente está cansada de tantas miserias. Hartos de ver como unos vecinos agreden verbalmente y crean desconfianzas entre vecinos. No hay implicación, lo que hay es miedo a poner un me gusta y que se abran los cielos encima de tu cabeza. No hay debate político. Nos hemos vuelto tóxicos. Somos incapaces de movilizar a los ciudadanos para que apoyen un proyecto importante como el de Ciudad Europea del Vino. Si esto no la hace reflexionar, consulte sus propios datos electorales, comprobará que está cosechando los peores resultados del PSOE en Cambados.

Señora alcaldesa, tiene que haber un gobierno y tiene que haber una oposición. Sumergir la política local en una enorme balsa de mierda no es bueno, no se engañe, al final nadie va a salir limpio. Alimentan a un monstruo que se les va a ir de las manos. No sé cuándo será, puede que hoy, dentro de un mes, un año, para las elecciones locales o después de  ellas, pero en internet detrás de un monstruo siempre llega otro más grande. Dudo mucho que, cuando llegue esto, le siga pareciendo fenomenal que entre sus mandíbulas se trituren las miserias de sus compañeros de gobierno, de sus seres queridos, o de sus simpatizantes (trabajadores municipales, hosteleros, comerciantes, mariscadores, placeros…). Puede pensar que, llegado el caso, podrá sacar un rendimiento político con el victimismo pero, sinceramente, no lo creo. Cambados no necesita grandes “cambios”, necesita muchos avances, en sus manos y en las de sus socios está conseguir que así sea durante los próximos años. Gobiernen. No dejen como legado la imagen de que no han sabido ganar. Como usted dice, «la parte crítica también es necesaria» y este artículo no es más que una llamada de atención para que «avance, cambie, y no se deje ir» por una senda que sólo conduce a la ruptura social.

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